Existen diferentes formas de querer o de amar, algunas son mucho mas claras que otras y mas fáciles de encontrar, pero que pasa con esas personas a las cuales nos cuesta encontrar la persona indicada, y sobre todo que pasa cuando crees haberla encontrado pero llegas tarde, a este encuentro?
Que puedo decir, soy una de esas personas que disfrutan con cosas simples de la vida y que sobre todo siempre trata de ser feliz, quizás no acorde a los lineamientos que nos imponen socialmente, pero si y siempre siendo lo mas sincera y consecuente posible consigo misma.
Creo en el amor, pero en ese amor verdadero, ese que te hace crecer, que te llena por completo, creo en ese sentimiento que no es necesario expresarlo de forma hablada para que lo notes que esta hay, ese que simplemente se transmite a través de una mirada, de un rozar de manos, en una caricia o en un simple y tímido beso. Ese sentimiento que solo por el hecho de que tu corazón lo sienta ya eres feliz y te convierte en una mejor persona, para mi ese es el verdadero amor, el cual no tiene ojos, no tiene cuerpo ni tampoco posee algún status social. Es un poder que traspasa esas barreras y murallas imaginarias que personas como yo en algún momento levantamos por que consideramos que solo causaba dolor, pero no podemos luchar contra este gran poder, solo nos queda doblegarnos y dejar que derribe todas nuestras murallas.
Como lo dice un titulo de una película La vida es bella, siempre que nos demos el tiempo de vivirla y de disfrutar de las oportunidades que esta nos da. Muchas veces no vemos los lindos regalos que esta nos entrega, de las oportunidades que esta nos da para ser felices o simplemente las dejamos pasar, en ocasiones por miedo o en otras solo por que no tenemos la capacidad de verlas cuando se presenta, y en estas ocasiones es cuando todo se complica. Se complica cuando tomamos decisiones que tienen que ver más con los demás, con la sociedad, con nuestro entorno, que con lo que nosotros realmente queremos o sentimos.
A raíz de esto muchas veces cometemos errores que nos persiguen por el resto de nuestras vidas, pero esto es solo si nosotros nos dejamos perseguir, ya que tenemos la oportunidad de correr tan rápido que nuestro pasado no nos pueda pillar más. En ocasiones personas como yo nos ponemos las zapatillas y corremos tan rápido como podemos y a veces lo hacemos también de los sentimientos, por miedo a que no nos entiendan nuestra forma de sentir, por miedo a que no nos comprendan nuestra forma de querer.
El mundo en el que yo vivo, es simple y maravilloso, es un mundo donde la gente confía y quiere sin esperar nada a cambio, donde asumimos que llegamos a esta vida solos, sin compañía y que mientras vamos por este camino recorriendo diferentes senderos encontraremos a un acompañante, el cual nos apoyara y nos querrá como realmente somos, ya que el amor es eso, es simplemente querer que una persona sea tu acompañante, tu cómplice y sobre todo tu apoyo en este caminar.
El amor para el común de la gente es complicado ya que siempre están buscando personas o relaciones idealizadas a partir de estereotipos propuestos por la sociedad, pero que ocurre cuando nos enfrentamos a personas que nos quiebran nuestros esquemas, personas que son capaces de ver en el fondo de cada uno y que tienen la facultad de extraer lo mejor que tenemos escondido en lo mas profundo, como el mejor de nuestros secretos, aquí es cuando nos sentimos y pensamos que hemos perdido mucho tiempo tratando de complacer a los demás, pero hemos dejado de lado lo mas importante …. A nosotros mismos.